5 TIPS PARA LOS MÁS PEQUEÑOS

Incorporar variedad de frutas y verduras en la alimentación de los más chiquitos muchas veces no es tarea fácil. La alimentación de los niños es esencial para que desarrollen todo su potencial y prevenir diversas enfermedades en la vida adulta. Por eso tiene que ser completa, armónica y brindar todos los nutrientes necesarios adecuados en cantidad y calidad.

La presencia de frutas y verduras es fundamental por su gran aporte de vitaminas, minerales, antioxidantes, agua y fibra lo cual es necesario y beneficioso para su etapa de crecimiento. En la nota de este jueves te damos cinco recomendaciones para poner en práctica y mejorar su alimentación.

COLOCAR LA FRUTA EN UN LUGAR VISIBLE

Las frutas pueden comerse en cualquier momento del día por eso lo ideal es colocarlas en un lugar visible ya lavadas y listas para su consumo como en la mesada de la cocina o en una frutera en el centro de la mesa, esto hará que sean más visible y tentadora para los chicos. Ofrecerlas ya cortadas y con una agradable presentación es otra buena idea para que los niños digan mucho más fácil que sí.  

COMENZAR POR CASA

De nosotros depende que la relación entre los niños y la comida se construya de forma saludable y placentera, por eso predicar con el ejemplo es esencial. Muchas veces si los niños no ven que en su casa se cocina o se come frutas y verduras, ellos tampoco lo harán.

IR A LA VERDULERÍA O AL SUPERMERCADO JUNTOS

Hacerlos participe de la elección de las verduras y frutas que se van a consumir en casa e idear recetas juntos despierta el interés de los más pequeños.

SER CREATIVOS EN LA COCINA

Si hervimos un brócoli o un pedazo de zapallo y lo servimos en un plato seguramente no sea atractivo. Por eso innovar en las preparaciones es fundamental para que los niños incorporen verduras. Los soufflés, tortillas, tartas, revueltos, muffins, hamburguesas, etc. Son excelentes preparaciones para vehiculizar diferentes vegetales.

MANTENER LA CALMA, SER PACIENTE

La neofobia a los alimentos es un comportamiento instintivo, un mecanismo de defensa que desarrollaron nuestros antepasados para protegerse de posibles alimentos venenosos y toxinas. De ahí que los niños tienden a rechazar de manera natural alimentos con los que no han tenido experiencia previa. Se debe probar y repetir de 10 a 12 veces para que el sabor sea aceptado por eso hay que ser paciente y volver a intentar cambiando los modos, las preparaciones y con actitud positiva. Los hábitos se crean con constancia, repetición y dedicación sobre todo para los más chiquitos, crear hábitos saludables en los primeros años de vida es un esfuerzo, pero a la larga da sus frutos.

En los últimos 20 años el consumo de hortalizas y frutas disminuyo considerablemente, la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda consumir más de 400 gramos entre frutas y verduras al día para mejorar la salud general y el riesgo de padecer obesidad, diabetes y enfermedades cardiovasculares.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.