Imagen Personal: ¿Te ves como te sientes?

Fotografía: Delka Photography

Abordar el tema de la imagen personal no siempre es fácil. Muchos lo confunden con el consumo de tendencias, otros con la compulsión a comprar, e incluso con pura vanidad, pero es más que eso, de hecho más profundo de lo que se piensa.

La imagen personal es aquello que logramos reflejar (lo externo), eso que todos ven y que incluso nosotros tratamos de arreglar frente al espejo, pero acá viene el dilema existencial… ¿se puede falsear? y peor aún ¿se puede manejar a tal punto de “maquillar” por completo el cómo nos sentimos con nosotros mismos?.

Antes que nada, no es una cuestión de género. Tanto hombres como mujeres pasamos todo el tiempo por diversas “mutaciones” en nuestra imagen que hacen que nos identifiquemos con determinados roles, elementos, estilos y hasta estereotipos.

Aún así es un trabajo personal el ir a la par entre lo que somos/sentimos versus lo que reflejamos. Y por ello acá les cuento de algunas preguntas claves que pueden ayudar a descubrir cómo nos estamos sintiendo en referencia a lo que mostramos.

Imagen Personal: ¿Cómo te percibes?

  • ¿Te notas un poco estresada respecto a tu apariencia cuando estás frente al espejo?
  • ¿Has estado evitando subirte a una balanza o tomar tus medidas para no registrar tu peso o forma de cuerpo actual?
  • ¿Te angustia pensar en ir a comprar una prenda que necesitas para determinada ocasión?
  • ¿Te notas utilizando exceso de maquillaje o nada de éste (cualquiera de los dos extremos dicen los mismo) para no lidiar con algo que no te gusta de ti?
  • ¿Sueles comprar exceso de accesorios o ítems que no terminas utilizando?
  • ¿Te provoca estrés o frustración no sentirte a gusto con cómo te ves al espejo?
  • ¿Si tuviera que pedirte 5 características positivas físicas que ves en ti, las encontrarías fácilmente?
  • ¿Te notas comparando tu imagen con otras mujeres todo el tiempo?
  • ¿Prefieres vestirte siempre igual para no tener que lidiar con la búsqueda de talles o tendencias?
  • ¿Te molesta hablar sobre temas relacionados a imagen?

Si respondiste “sí” al menos en 6 de estas preguntas y la que mencionaba armar una lista de tus puntos positivos te pareció misión imposible, quiere decir que estás frente a un bloqueo respecto a tu imagen personal.

Imagen: ¿Cómo sentirnos?

Trabajar en la apreciación de la imagen es una tarea diaria. No nos despertamos un día simplemente sintiéndonos regias y con la sensación de que todo está perfecto, sino que el punto de partida debería ser el conocernos y reconocernos con todo aquello que nos gusta y que no.

Aquel punto que consideramos negativo en nuestra imagen es simplemente una fijación que debemos desbloquear, para empezar a llevar la mirada hacia un todo y con ello hacia un punto de estar a gusto con lo que vemos en el espejo, con lo que somos.

Imagen: ¿Qué debo hacer?

El secreto para lograr un cambio positivo es ir paso a paso repasando aquello con lo que no estamos sintiéndonos cómodas. Ejemplo: ¿Sientes que estás perdida en cuanto a qué usar? ¿No sabes cómo diferenciar las prendas que te van bien con las que te generan estrés? Consulta a tu espejo. Sé franca y nota cuáles han sido los cambios físicos que has registrado últimamente. Luego analiza por qué siempre terminas comprando “X” cosa si al final no sientes que satisface tu estilo y por último arma un diario (escrito o gráfico) con una lista de hábitos o ítems que podrías empezar a incorporar.

Para lograr esos pasos mencionados es importante informarse todo el tiempo. Hay muchas mujeres que nunca se detuvieron 5 minutos a analizar por qué eligen determinadas cosas de su armario, así como también otras que ni siquiera se han preguntado ¿cuál es su color favorito? ¿No me crees? Converso con mis clientas y alumnas y estas cosas son más comunes de lo que crees.

Los 3 pasos para lograr cambiar tu perspectiva:

  • Observa y acepta lo que ves en el espejo. Quiérete con todo aquello que encuentres de ti, incluso lo que ves “negativo” y dirige tu mirada también hacia lo positivo.
  • Alimenta tu creatividad y estilo personal. Eso se consigue consumiendo mucha información, ya sea visual o de lectura que te ayude a entender mejor cómo funcionan las tendencias, la psicología del color, la comunicación no verbal (gestos, postura, mirada, etc).
  • Permítete explorar alternativas. Desde incorporar una nueva rutina de ejercicios, una rutina de limpieza facial, una visita a la nutricionista, una prenda de temporada, un color que te gusta, un peinado distinto. Esos pequeños cambios logran importantes impactos en tu forma de percibirte y créeme que será más fácil que te veas con ojos más amables.

Y recuerda que tu imagen es el reflejo de cómo te sientes. Fingir que está todo bien con ello a largo plazo te generará ansiedad y confusión. Es mejor conocerte y mostrarte dueña de todo eso que te hace sentir divina, porque así lo transmitirás en tu forma de vestir, caminar, hablar y comunicar.

 

Share on Facebook0Share on Google+0Pin on Pinterest0Tweet about this on TwitterShare on LinkedIn1

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *