La moda no es frívola

¿En qué pensamos cuando escuchamos la palabra moda?

Quien siente atracción por el mundo del diseño de moda o trabaja de ello, dirá que se trata de arte y está bien porque en sí se trata de una construcción basada en ideas y sueños. Es cierto que hay variables a tomar en cuenta como siluetas, un concepto, una estrategia y hasta un mercado específico, pero sigue siendo arte.

Por otro lado están los que se encargan de comunicarla, y debaten entre el discurso publicitario (porque sí, los medios venden), y una forma de expresarse socialmente. Y una vez más está perfecto porque sin ninguna de aquellas partes la moda no sería tan (re) conocida.

Y ahora ¿qué me dicen de quienes la venden? ¿qué significa para ellos? ¿es acaso sólo un número? Porque de tantos mercados existentes, aquellos profesionales eligieron la moda para desarrollar una estrategia de venta. Y quizás ahí esté el inicio del prejuicio, que quienes lo contemplan como arte no comprenden por qué todo se reduce a una cifra, y que quienes lo tienen como un lenguaje de expresión se sientan utilizados por el sistema. Y una vez más, está muy bien que exista un negocio de ello y una mega industria que busca ser tomada en serio.

Se habrán dado cuenta que éste no es un post con consejos o ideas para vestir, sino con un punto de reflexión. Y me detengo a escribir esto en medio de una jornada de notas de tendencias para otros medios, porque no sólo produzco textos sino que leo opiniones de quienes las leen. Y siento impotencia cuando sin conocer qué hay detrás de toda esta industria, quienes no tienen idea del tema se dedican a decir “la moda es frívola”. Y no lo es.

Hay formas de acercarse a este rubro y dependerá de cómo lo hagas y hacia dónde lo enfoques para que sea mucho más fácil entender de qué se trata todo esto.

Imagínate un mundo donde te asignan un compilado de prendas en un “no color” como negro o blanco para vestirse todos los días. ¡Y ojo! sé que hay quienes visten de negro todo el tiempo y es parte de un estilo, pero hablo del caso en donde nunca hubieras tenido opción de elegir qué es lo que te viste y cómo. Sólo imagina ese escenario… ¿cómo te verías? ¿te sentirías más libre?

Si tu respuesta fue el silencio o incluso una sonrisa porque no te imaginas algo tan “loco”, entonces fíjate cómo la moda si se cuela en tu vida. Me gusta trabajar con la moda como lenguaje de expresión, de hecho creo que en sí es el leitmotiv de este rubro, porque todos de alguna manera buscan reflejarse a través de sus elecciones al vestir. Y sí, todos comunicamos incluso cuando elegimos esa remera gris y pantalón negro, así que no hay forma de escapar de ello.

Así que la próxima vez que escuches o te encuentres diciendo algo como que a quienes les gusta la moda son superficiales, por favor invítalo (te) a pensar qué harías si no tuvieras la oportunidad de decidir qué llevas puesto por el simple hecho de que no exista la moda.

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