Lifestyle: Hambre real Vs. Hambre emocional

¿Cuántas veces comemos sin sentir hambre, simplemente por aburrimiento, angustia, ansiedad, etc? Seguramente la respuesta es la mayoría del día.

Vivimos atravesados por miles de emociones diarias y esto sumado a el trajín del día hace que no seamos totalmente consientes de lo que comemos.

El problema radica en que de chicos nuestros actos y sentimientos eran recompensados con alimentos, nos vacunábamos y nos daban una golosina, nos portábamos bien o estábamos tristes y nos daban un helado o nuestra golosina preferida y así siempre. Entonces nos encontramos con que las emociones tienden que ser recompensadas con comida y eso es a lo que llamamos HAMBRE EMOCIONAL.

Para distinguirlo debemos saber que que el hambre emocional se dispara fuertemente con las emociones del momento y generalmente corresponde a comidas específicas que exigen satisfacción inmediata. Es muy característico que este tipo de hambre conlleve a los llamados atracones, seguimos comiendo aun después de saciados lo que a largo plazo nos puede llevar a aumentar de peso innecesariamente además de la culpa que aparece inmediatamente después de comer.

En cambio, cuando la sensación aparece gradualmente, no hay selección de alimentos específicos y hay dolor de panza estamos hablando de HAMBRE REAL. Generalmente uno deja de comer cuando esta saciado y responde a una necesidad física lo que hace que nos sintamos bien luego de hacerlo.

La pregunta que hago en el consultorio para identificar con mis pacientes que tipo de hambre sienten habitualmente es: ¿cuándo fue la ultima vez que sentiste hambre? Y la respuesta generalmente es casi nunca o no lo recuerdan. Lo que me lleva a pensar que el hambre de esa persona esta condicionado por las emociones o porque simplemente estaba ahí.

Entonces, es importante que aprendamos a identificar las señales del hambre emocional y real antes de actuar, reconocer las emociones que nos están afectando y buscar la forma de enfrentarla sin alimentos o comida.

El comer cuando nuestro cuerpo realmente lo necesita, respetar las comidas principales y llevar a cabo una alimentación saludable acompañado con ejercicio físico es la clave para gozar de un cuerpo sano y cómodo.

Las colaciones planificadas a media mañana y/o tarde nos ayudan a afrontar mejor los periodos entre comidas y ayudan a seleccionar alimentos más saludables y así evitar el picoteo. Como recomendación final les sugiero elegir alimentos como: frutas frescas de estación, jugos exprimidos o comerciales sin azúcar, yogures descremados, frutos secos y/o barritas caseras entre otros.

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