Orden Planner: Tips para organizar tus espacios y no fallar en el intento

Cuando era niña, Emilia jugaba ordenar su casa. Hoy tiene un proyecto propio de organización de espacios de manera cómoda y funcional. En esta entrevista nos ofrece algunos tips para mantener el orden y no fallar en el intento.
“Empecé a darle forma al proyecto una semana antes de mi casamiento”, cuenta Emilia sobre ERespacios, el emprendimiento que hoy lleva adelante. Hace varios años que se dedicaba a esto: arrancó de manera informal en su casa o las de sus amigas, siempre buscando la funcionalidad, una organización sostenible en el tiempo. “No aspiro a la casita Pinterest sino a algo que resulte cómodo en base a rutinas y estilos de vida”, dice Emilia.

¿Cómo es ese “ritual” del orden? ¿Por dónde se arranca?

Empiezo por reunirme con el cliente para que me cuente cuáles son sus necesidades para personalizar el método de organización teniendo en cuenta cómo vive, cuáles son sus rutinas, qué le resulta más fácil de mantener, qué le cuesta más, etc.
Luego, establezco una estrategia, elaboro un plan con prioridades y de a poco le voy dando forma. El espacio empieza a transformarse en algo funcional y organizado pero 100% adaptado a cada cliente. Los hago partícipes del proceso, los ayudo a descartar, les enseño a doblar, a almacenar y les doy los tips para que puedan mantenerlo en el tiempo.

¿Qué espacios son los que te resultan más desafiantes?

En general los espacios compartidos en los hogares son los más complejos (placares, lugares de trabajo) porque hay que contemplar las necesidades y estilo de vida de varias personas que no siempre coinciden entre sí. En un único espacio, generalmente reducido, hay que elaborar dos estrategias o más para que todos sean capaces de mantener la organización.

Antes

Después

¿Qué se siente entrar en la casa de alguien y “darle vuelta” la organización de sus espacios? ¿Qué resistencias encontrás por parte de los clientes?

Me gusta mucho ver las distintas reacciones, primero una especie de miedo, luego la sorpresa y hasta cierto alivio al ver que se pudo lograr el objetivo. A veces me contactan pensando que el desorden de su espacio no tiene solución, así que me encanta lograr cambios.
Lo que más cuesta es el descarte, desprenderse de cosas que por una u otra razón fueron guardando a lo largo de los años. Estamos acostumbrados a guardar “por las dudas”, “porque nos da cosa tirar”. A veces son objetos que no tienen que ver con lo emocional, sino que van quedando y por costumbre cuesta tirarlas.
Trato de mostrarles es que no es cuestión de tirar todo, sino eliminar aquello que realmente no sirve y darle un mejor lugar a todo lo que queda.

Hablemos de vestidor y las mujeres. ¿Cómo es ayudarlas en este proceso? ¿Qué es lo que más disfrutás y lo que cuesta más?

La ropa es todo un tema, increíblemente es lo que más cuesta eliminar cuando hay exceso, pero es una de las cosas por las que más consultan. El proceso es muy interesante y súper distinto con cada una.
A veces se enfrentan a prendas que compraron entusiasmadas pero no saben cuándo o cómo usarlas, pero eligen conservarlas. En esos casos las ayudo a buscar combinaciones posibles y ocasiones de uso para que cobren vida nuevamente (trabajé varios años como productora de moda y todavía me quedan rastros!)
Lo que más cuesta también es el descarte, pero una vez que logran mirar cada prenda con una mirada crítica le agarran el gusto y se copan, ahí todo se hace más sencillo y más disfrutable para ellas también.
Me gusta cuando esas ganas se contagian a otros espacios de la casa, cuando me mandan fotos diciendo “me animé y encaré el baño”, por ejemplo. Que cada uno pueda hacer un click es genial.
 

¿Qué diferencias hay respecto al orden de la oficina en casa y de la oficina tradicional? ¿Es difícil separar el hogar del trabajo para los freelancers?

 
La diferencia más grande es que en la oficina tradicional solamente conviven ítems relacionados al trabajo, las categorías que hay que mantener organizadas son menos y tienen un espacio delimitado.
Lo que sucede en los hogares de muchos freelancers es que el espacio de trabajo termina expandiéndose por toda la casa y ahí es cuando aparece al caos. Para que esto no pase lo que yo sugiero es delimitar áreas, tratar de destinar un rincón para trabajar y no pasearse por todos lados. Esto no solo te organiza el lugar sino que también aumenta la productividad, uno se distrae menos porque sabe que en ese lugarcito tiene que encarar y trabajar.
A muchos de mis clientes al principio les costaba separar y eso también complica a la hora de cortar con el trabajo, es como que siempre están trabajando. Una vez que entienden la importancia de diferenciar espacios, van probando y se copan armando una mini oficina con todos los detalles.
Ida y vuelta de Emilia:
 
Espacio favorito de tu casa: el living, tiene una luz increíble todo el día y la biblioteca que hicimos a medida es un hit.
¿Se cumple en tu caso el “en casa de herrero, cuchillo de palo”? Se cumple en la alacena. Es un lugar que siempre nos cuesta tener ordenado. En mi casa cocina mi esposo, así que yo le presto poca atención a ese lugar, recién me pongo las pilas cuando está muy caótico.
Algún TOC respecto a la organización, en lo personal: No me gustan las sillas ocupadas con ropa. Puse varios ganchos y percheros en la casa para evitar que suceda.
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