Señales de que tu imagen quiere un cambio.

Sé que pensarás que esto se trata de una señal que te cae de un día para el otro, o que un día te levantarás con la urgencia de hacerte un cambio de look drástico para «descubrirte», pero no.

Cuando los cambios nos llaman se dan de forma progresiva, y sí puede que un día despiertes y sientas ansiedad por YA generar un cambio, pero aunque no lo creas cuando se trata de la imagen, el proceso puede ser más silencioso de lo que piensas. Dicho esto, quiero aprovechar este post para invitarte a ver esta lista de señales que pueden estar ya presentándose en tu día a día y que quizás no has sabido percibir a tiempo.

  • Abres el armario y lo único que pasa por tu mente es «qué aburrimiento». Porque lo que has acumulado ahí ni te entusiasma, ni representa, ni te motiva a arreglarte.
  • Te ves en el espejo y lo primero que dices es una crítica. Lejos quedaron los halagos que quizás te hacías hace un tiempo, para ahora enfocarte solo en lo que consideras un «defecto».
  • Cuando ves a alguien que sientes que viste mejor que tú, sientes bronca, envidia y empieza un ciclo de comparaciones que no terminan más. Efecto, menos ganas de arreglarte.
  • Estás evitando ir a comprar ropa porque últimamente es demasiada información visual para tu gusto.
  • Estás evitando ir a comprar ropa porque cuando te pruebas algo solo te sientes frustrada, nada te calza como imaginas.
  • De un tiempo acá parece que tu ropa es un uniforme. Siempre los mismos colores (apagados) o el mismo jean que según tú, «nunca falla».
  • Evitas a toda costa tomarte medidas, o pesarte. Te da pánico saber esa realidad de tu cuerpo.
  • Cada vez estás más convencida (es lo que te dices), de que la ropa o imagen no es relevante, es más, empiezas a tachar de superficial a quien se preocupa por verse arreglada.
  • Has olvidado lo que es peinarte a diario o tener una rutina de cuidado facial o maquillaje.
  • Por otro lado, también puede ser que tratas de comprarte lo que más puedas de ropa/zapatos pero al final lo dejas acumular en tu armario porque no tienes ocasión para usarlo o no te sientes cómoda con ello.
  • Te sientes triste porque ya no te ves en el espejo como antes, sientes que de golpe has cambiado y no entiendes cómo.

Hay muchas más señales, de verdad son tantas que parecería que se ha vuelto «normal» sentirse mal con como nos vemos a diario, solo que pocas veces nos detenemos a analizar el por qué de esas señales alarmantes, y repito, no siempre somos conscientes de que es porque necesitamos un cambio en nuestra imagen.

Que se comprenda que cuando hablamos de cambio no es ir a la peluquería y pintar tu cabello, o hacerte un corte extremo, sino de romper con hábitos tóxicos, reconfigurar el diálogo interno que estás llevando contigo e implementar nuevas rutinas de compras, de combinaciones, e incluso de cómo te percibes a diario.

Pues bien, en caso de que al menos 3 de esas señales se hayan identificado contigo, te invito a que eches un vistazo a una oportunidad de CAMBIO real y posible. Se trata de un reto de 21 días donde te propongo trabajar en un asesoramiento de imagen dinámico, diseñado a tu medida y que promete ser la solución de eso que has dejado pasar con tu imagen.

Cuidar de ti, de cómo te sientes y te quieres ver no es cuestión de lujo, ni de tener mucho tiempo, es cuestión de hábitos, y por eso, insisto en que te des la oportunidad de plantearlo como una meta posible.

Te dejo por acá la invitación.

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