EL SÍNDROME DE LA NIÑA BUENA

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Hace unas semanas publiqué en mi cuenta de Instagram un Post contando un poco acerca de este síndrome de «La niña buena» el cual, a grandes rasgos, define a aquel tipo de mujer adulta que da más importancia a los deseos y las necesidades de los demás que a los suyos propios.

Resulta ser que aquel Posteo se viralizó tremendamente y me hizo notar que somos muchas las mujeres alrededor del mundo que nos sentimos identificadas con esta conducta arquetípica.

Por qué se da en las mujeres?

Este síndrome no es exclusivo de las mujeres, también existen muchísimos hombres que se identifican fuertemente con las características de este tipo de personalidad. Sin embargo, lo vemos, principalmente en Mujeres, porque socialmente se espera que las mujeres cumplan un rol de empatía, de complacer a otros. 

Muchas mujeres aprendieron que decir «NO» y poner límites era señal de ser groseras, egoístas o rebeldes.

Frases como «con ese carácter no te va a querer nadie» o «Se buenita con mamá» ,»Sé buena y hazme caso», etc aparecen en la crianza de todas aquellas niñas buenas.

Cómo saber si encajas en este síndrome de Niña buena?

Estas son las características de ‘La niña buena’.

  • Mujeres que actúan siempre con comportamientos complacientes. 
  • No dicen lo que sienten o piensan por miedo a incomodar a los demás. 
  • Sus acciones siempre están enfocadas en complacer a otros en lugar de a ellas mismas.
  • Tienden a eclipsar por completo sus propios deseos para cumplir los deseos ajenos.
  • Valoran más las necesidades de los demás en lugar de las propias.
  • Las emociones predominantes en su vida son ansiedad y sentimientos de culpa.
  • Tienen baja autoestima, no sienten merecer cosas y personas buenas.
  • No confían en sí mismas, prefieren que otros tomen decisiones por ellas.

Si te sientes identificada con algunas o todas estas características puedes reconocer que encajas en este comportamiento.

Para qué puede servirte identificarlo?

Para visibilizar conductas que en tu día a día realizas en forma automática solo porque viejas creencias, un trauma de la infancia o miedos infundados en la crianza hicieron que adoptes este mecanismo de defensa. 

Para sanar a aquella niña y comenzar a comprender que hoy sos una mujer adulta que puede comportarse como tal, soltando el miedo al abandono o la soledad.

Cómo puedes superarlo?

No hay una receta que pueda darte aquí, pero sí es fundamental trabajar tu historia y tu presente en algún tipo de terapia psicológica y hacer foco en construir autoestima y autoconfianza.

También trabajar en poner límites y aprender  a decir que NO, más allá de la persona o la circunstancia. Encontrar ese equilibrio propio y practicar el ejercicio de priorizarte, y elegirte en primer lugar.

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